jueves, 18 de enero de 2018

¿Qué harías con una hora más al día?


Leí hace tiempo una frase que decía algo así: "Nos pasamos el día mirando el reloj y nunca tenemos tiempo", y qué razón tiene!

Vamos muy deprisa a todos lados, como si estuviésemos participando en una carrera sin final. Acabamos el día con la lista de tareas casi intacta y nos sentimos fustrados por ello, con la sensación de que cada vez tenemos más cosas por hacer. En nuestra mente se repite, una y otra vez, "no tengo tiempo".

No tenemos tiempo para leer, para detenernos y simplemente estar, para cocinar, para pasear, para hacer aquello que nos gusta hacer, para tomar un café con una amiga, para estudiar... Algo estamos haciendo mal. Siempre estamos ocupados sin darnos cuenta de que "hacer más" no es "ser más productivo".

A la velocidad que va nuestra vida es importante detenernos un momento y reflexionar en qué estamos dedicando nuestro tiempo. ¿En cosas importantes?. Las cosas que haces, ¿te acercan o te alejan de tus objetivos? ¿Nos hace feliz lo que hacemos a diario?
Después de responder a estas preguntas, piensa si le dedicas el tiempo suficiente a la persona que más te necesita: .

Posiblemente la respuesta sea no. Priorizamos y ponemos por delante un montón de cosas que, en muchos casos, son de dudosa importancia para nosotros. Nos dejamos de lado.

Tenemos que hacer lo que sea posible por encontrar, a lo largo del día, momentos para uno mismo.

Aquí tienes algunas ideas para sacar más tiempo:



¿Qué estoy haciendo ahora mismo?
Hazte esta pregunta, varias veces al día. Sea cual sea tu respuesta, deja de hacerlo y relájate o haz algo que te guste hacer. Éste es un ejercicio muy bueno para salir de esa espiral de "hacer algo" permanentemente y, además, descubrirás que casi siempre que te hagas esa pregunta estarás haciendo alguna tontería. Deja de hacerla y aprovecha el tiempo para ti.

La agenda más ligera.
Tendemos a llenar la agenda del día con un montón de cosas para hacer y acabamos marcando objetivos irrealizables lo que se traduce en más fustración.
Cada mañana, márcate como máximo 3 objetivos reales y realizables para cumplir y deja espacios en blanco en tu agenda para descansar, verás que liberador es.

Evita la multitarea.
Hoy en día es muy difícil mantener la concentración con tantas distracciones a nuestro alrededor: correo, redes sociales, llamadas... Chequea tu mail sólo en unos momentos concretos del día, con 2-3 veces es suficiente. Evita tener el correo abierto permanentemente. Si puedes, pon el móvil en modo avión, centráte en una tarea y termínala antes de empezar otra. Y lo más importante, no intentes hacer todo en un sólo día.


Parar para avanzar.
Permítete hacer descansos de 15 minutos a lo largo del día para hacer cosas que te gustan: leer, pintar, dar un pequeño paseo, prepararte un té, llamar a una amiga, meditar, disfrutar del silencio...
Parar te permitirá retomar tus tareas con energía renovada.

Menos TV y redes sociales, más vida.
Pasamos mucho tiempo viendo la televisión o en las redes sociales y lo peor de todo es que ese tiempo lo dedicamos a actualizar los perfiles de los demás. Nos ponemos en modo cotilla y vivimos la vida de los demás. Es una vía de escape de nuestra propia vida y es muy peligrosa.
Reduce el tiempo  de TV y las redes sociales e inviértelo en ti mismo, en tus propios objetivos y proyectos.


Planifica tus menús y tus compras.
Esto para mí ha sido mi salvación. Si cada día tienes que pensar qué comer y qué cenar y, además, tienes que ir a la tienda varias veces a la semana para comprar lo que vas a cocinar es una perdida de tiempo y de energía brutal.
Una vez a la semana, en mi caso, los viernes por la mañana, dedico un rato a la elaboración del menú para la semana que viene y, a la vez, voy haciendo la lista de la compra con las cosas que necesito.
Además, de ahorrar tiempo, ahorrarás dinero porque sólo comprarás lo que vayas a usar.

Tiempos muertos.
Si te mueves en transporte público a diario para ir al trabajo o a clase, aprovecha ese tiempo muerto para leer, escuchar música, escribir o simplemente mirar a tu alrededor y respirar.




Y vosotros, ¿qué hacéis para tener más tiempo?



jueves, 11 de enero de 2018

La belleza del invierno

Bienvenidos de nuevo!
Éste es el primer post del año. Estoy volviendo a la normalidad poco a poco, después de mi escapada a Segovia y del temporal de frío y nieve que hemos vivido estos días, me ha parecido apropiado empezar el año hablando del invierno.


Recuerdo que antes lo odiaba. Odiaba su frío, su dureza, sus días grises y su duración. Pero ahora, que he entendido que necesitamos la quietud del invierno tanto como la alegría del verano, que somos estacionales y que tenemos que fluir con el ciclo de la vida, veo el invierno con ojos más bondadosos.

La luz del invierno es especial. Los días se tiñen de una paleta de colores muy limitada, a veces monocromática. El invierno es blanco, gris y ocre y eso, para los amantes de la fotografía, es un regalo.
Me encanta salir a fotografiar los días con cielo gris, casi blanco, captar esa nostalgia y llevármela a casa. Y los atardeceres... los atardeceres de una tarde despejada de invierno son espectaculares.
Disfrutar de paseos matutinos y gélidos con mis bufanda, mi gorro y mis guantes; y respirar esa quietud y esa belleza especial que tiene esta estación.

Me encanta levantarme por la mañana y con una taza humeante de café asomarme a la ventana para ver que todo está blanco y bonito. El invierno me da paz y me invita a reconciliarme conmigo misma, a escucharme más, a mirar hacia dentro.

Para mí, el invierno es lentitud, introspección y recogimiento. Es estar debajo de una manta cálida a la luz de las velas escuchando jazz o leyendo. El invierno para mí es refugio.



¡Hasta pronto!




lunes, 18 de diciembre de 2017

Navidad: ideas para regalar y envolver

Entramos de lleno en la semana de Navidad. Una semana de preparativos, de últimos detalles, de desacelerar, de regalos navideños... Y éste quizás sea el punto negro de estas fechas: la locura de las compras, el gasto desmesurado y el regalar por obligación.

Regalar es un verbo precioso, es un acto de cariño hacia tus seres queridos por lo tanto merece dedicarle tiempo.

Te propongo que te cuestiones algunos aspectos antes de salir corriendo a comprar cualquier cosa sólo por el mero hecho de cumplir:


 Aquí te dejo algunas ideas para regalar de forma consciente y sostenible
 


REGALA UNA EXPERIENCIA


Una experiencia es algo que se queda grabado en el corazón y no acumula polvo en una estantería.
Es regalar tiempo para uno mismo o para compartir. Puede ser desde una entrada al teatro, una escapada a la naturaleza o un curso para aprender cosas nuevas.


REGALA UN LIBRO


Es de mis regalos favoritos para cualquier época del año. Regalar un libro que previamente has leído y que sabes que a la otra persona le va a gustar es una apuesta segura.


REGALA ALGO QUE HAYAS HECHO TÚ MISMO


¿Qué te parece hacer unas galletas para regalar? Este año, he aprendido a hacer estas galletas de jengibre y especias (receta de Being Biotiful) y las voy regalar a alguien que sé que le van a encantar.

Si eres manitas en algún ámbito, ¡aprovéchalo! Puede ser algo de comer, alguna pieza artística, como una acuarela, o algún producto de cosmética natural casera, como estas sales de baño relajantes que las puedes hacer con cosas que tienen en casa: sal gorda, cáscara de naranja y aceite esencial de lavanda (aquí tenéis el DIY de Victoria Moradell).

Lo importante es que esté hecho por ti, que transmita el cariño con el que lo has hecho.


REGALA PRODUCTOS BONITOS Y SOSTENIBLES


Una planta: Pocas cosas aportan tanta alegría a un hogar y, además, oxigenan el ambiente. Es el regalo perfecto para los amantes de las plantas.



Una vela vegetal: Encender una vela significa calma y hogar. Éstas de Lellar me han gustado mucho. Están hechas con cera vegetal, con mecha de algodón, aromas naturales y metidas en vasos de vidrio reciclado.



Mucho más que una mochila: Hemper es una tienda online creada por seis amigos que se quedaron enamorados de Nepal y su gente. Se dedican a comercializar una colección de mochilas y fundas hechas con cáñamo y realizadas por 12 familias nepalís que tuvieron que abandonar la vida que llevaban en un poblado en las afueras de Katmandú, por falta de acceso a servicios y necesidades básicas, para probar suerte en la capital.
El objetivo de Hemper es ayudar a esta comunidad a través del comercio justo y el emprendimiento social.



Si quieres darle un toque especial a tu regalo, aquí tienes algunas ideas que puedes hacer tú mismo.






Espero que os haya gustado y os sirva de inspiración. 
Y vosotros, ¿qué ideas bonitas tenéis para regalar en Navidad?





domingo, 10 de diciembre de 2017

Navidad: Ideas para decorar la casa



En casa, es tradición aprovechar el puente de diciembre para dar al hogar un toque festivo-navideño.
Este año, entre tanto viaje, aún no me he puesto ni a pensar cómo voy a decorar mi casa. Me ha pillado el toro. Así que voy a aprovechar la búsqueda de inspiración por la red, para plasmar en este post las ideas bonitas que me voy encontrando.

Una cosa tengo clara: este año va a ser una Navidad sostenible y voy a intentar hacer mis propios adornos navideños usando elementos naturales que puedo encontrar cerca de casa.

Estoy preparando un segundo post navideño sobre "Regalar en Navidad" y otro de "Cómo decorar la mesa". Pero vamos por partes, primero toca preparar la casa. Vamos allá!



Antes de ponerte manos a la obra, es interesante decidir la gama cromática de tu decoración para que todo tenga una coherencia. Puede que te gusten los colores más clásicos como el rojo o el verde, o  quizás quieras apostar por otras combinaciones: blanco y negro, colores neutros o, una de mis favoritas, blanco y dorado.

¿Qué colores te apetecen este año?









El árbol de Navidad, un clásico. Es acogedor y le da a la estancia el toque entrañable. Además, es el lugar donde depositar los regalos, así que no puede faltar. Pero, ¿por qué recurrir a un abeto, artificial o natural?

Mirad que ideas más originales para no prescindir de árbol navideño de forma creativa.











Además del árbol, puedes crear rincones especiales con elementos como: luces, piñas, ciervos, ramas, estrellas... Puedes crear tus propios adornos navideños con objetos recogidos del bosque o con elementos que tengas por casa.

Aquí tienes algunas ideas.





    Aquí tenéis el DIY para hacer este muñeco de nieve.




Espero que os haya gustado y os sirva de inspiración. Ahora, manos a la obra!



martes, 28 de noviembre de 2017

Smoothie otoñal

Ay, qué poquito otoño nos queda! Este año ha sido más efímero de lo habitual, ha tardado en llegar y pronto hará las maletas y nos dejará esperándole, ansiosos, hasta el año que viene.

Pero tranquilos, aún nos queda tiempo para disfrutar de sus maravillosos frutos: granadas, castañas, nueces, chirimoyas y, como no, el caqui, protagonista de la receta de hoy: Smoothie otoñal.


El dulzor del caqui y el plátano mezclado con el toque ácido de las frambuesas consiguen un equilibrio muy sabroso. Yo he usado bebida de arroz y avellanas, pero puedes utilizar la bebida vegetal que más te guste, con leche de almendras seguro que también estará exquisito.




• 1 caqui maduro
• Medio plátano maduro congelado
• 5-6 frambuesas
• 1 cucharada de tahín
• Media cucharadita de vainilla
• 1 cucharada de semillas de cáñamo
• 1 vaso de leche de arroz y avellanas

Colocamos en el vaso de la batidora la bebida vegetal, el caqui, pelado y troceado, el
medio plátano, las frambuesas, el tahín, la vainilla y las semillas de cáñamo.
Batimos todo muy bien hasta conseguir una textura cremosa, si crees que la mezcla
ha quedado demasiado espesa, echa un poco más de bebida vegetal.
Servimos el smoothie en un vaso y a disfrutar!



Espero que lo disfrutéis!